Por: Orlando Méndez

De niño iba con su hermano Jonathan al coliseo y hoy es el cuarto campeón que surge de su provincia y el 18 del país.

La Romana. Javier -El Abejón- Fortuna estaba concentrado para lo que iba a enfrentar, pero en La Romana, ciudad natal en República Dominicana del boxeador, su familia y allegados se comían las uñas.Su madre Lidia Francisco prefiere mantenerse al margen de los combates y es al final cuando se acerca a conocer el resultado.

La esposa de Fortuna, Sumairi, tercera de derecha a izquierda, doña Lidia Francisco y Jonathan, hermano de El Abejón, entre otros familiares, en el hogar del campeón en La Romana.

La esposa de Fortuna, Sumairi, tercera de derecha a izquierda, doña Lidia Francisco y Jonathan, hermano de El Abejón, entre otros familiares, en el hogar del campeón en La Romana.

“Yo no veo las peleas, sólo veo el momento final cuando se va a declarar el ganador, porque no tuve nunca de acuerdo con que él boxeara”, manifestó Francisco. Fortuna se convirtió en el cuarto campeón de La Romana y el número 18 de República Domincana, al vencer por decisión unánime al irlandés, Patrick Hyland (118-110, 116-112 y 115-113) en el combate disputado el sábado en el MGM Grand, de Las Vegas, Nevada, EE.UU.

En la avenida Padre Abreu, número 104, esquina San Miguel, los nervios se borraron cuando fue declarado campeón el pugilista romanense.

“Fue una emoción grande”, dice Francisco. “Me sentía muy confiada (es cristiana pentecostal), oré mucho por él y le agradezco a varias emisoras cristianas porque oraron por él” (entre otras Radio Ven), dijo la madre de Fortuna. La familia vio la pelea al lado de la casa donde residen, a la que también se presentaron una gran cantidad de vecinos que prácticamente bloquearon ese tramo de la avenida.

Otros jóvenes con t-shirts alusivos a la figura de Fortuna coreaban la consigna “Cuidao si te pica el abejón”.

El nuevo campeón de las 126 libras de la Asociación Mundial de Boxeo tuvo como guía a su hermano, Jonathan Fortuna, quien lo llevaba al coliseo y allí, el ahora campeón, se metía en problemas con otros niños. Su madre recuerda lo mismo de El Abejón, por las varias peleas que tuvo en la escuela. Su esposa Sumairi de Fortuna vio la pelea con varias amistades y no le faltó deseo de entrar por la pantalla, luego de que el irlandés diera un golpe bajo al dominicano. Fortuna llega hoy a la República Dominicana.

Grandioso

Javier -El Abejón- Fortuna es un hombre feliz…¡y lleno de la más alta alegría! Es que como lo prometió en la víspera, se coronó campeón (mundial) del peso pluma (126 libras) al derrotar, en forma clara, al irlandés Patrick Hyland.
El Abejón Fortuna, como lo vaticinó, se llevó el triunfo de manera cómoda. Una decisión 118-110, 116-112 y 115-12.

“Quería noquearlo, pero no pude. Es un peleador fuerte, muy guapo, pero lo importante es que ya soy campeón del mundo, y he cumplido con  mi pueblo”, le declaró a periodistas hispanos El Abejón Fortuna.

Con este triunfo, que lo mantiene invicto, el gladiador criollo consolida su expediente en 21-0 (14 éxitos por nocaut).

Fortuna, tras su victoria y después de ser sometido a la prueba antidoping, fue llevado al hospital  para ser examinado de una pequeña herida que sufrió en una de sus cejas.

Mientras que Hyland terminó el combate sangrando (profusamente) de la nariz. Con su fracaso el pugilista irlandés ve desmejorada su foja profesional en 27-1 con 12 nocauts.

Fortuna también manifestó su agradecimiento al pueblo de La Romana -su tierra nativa- que siempre le dio aliento para su pleito mundialista.

Dedica triunfo a otros campeones romanenses

“Saludo a mi pueblo de La Romana…esta corona es para todos los romanenses, pero igualmente para toda la fanaticada de mi país”, proclamó Fortuna.

Dijo que con “esta corona rindo homenaje a otros campeones mundiales que nacieorn en La Romana”.

Se refirió a Julio Gervacio, Eleoncio Mercedes y Luis -Cucuso- Santana quienes fueron titulares mundiales de las divisiones súper gallo, mosca y mediano junior, respectivamente. Hyland ante la desesperación derribó a Fortuna con un movimiento inaceptable y luego le propinó un golpe bajo que detuvo el combate momentáneamente.

La familia

Lidia Francisco, madre de Fortuna

“Fue una emoción grande. Me sentía muy confiada (es cristiana pentecostal), oré mucho por él y le agradezco a varias emisoras cristianas porque oraron por él (entre otras emisoras, Radio Ven)”.

Sumaili de Fortuna, esposa

“Vi la pelea en un lugar de entretenimiento con varias amistades. Recuerdo que en el momento en que le dieron el golpe bajo, sentí deseos de meterme por la pantalla… porque me incomodé (con el peleador irlandés).